Cada llamada perdida es dinero que se escapa

Cada día suenan llamadas que no puedes coger. Tu recepcionista las coge todas, también de noche y los fines de semana, y te avisa por SMS y email.

La realidad de las llamadas en los talleres mecánicos

Un taller que trabaja bien recibe muchas llamadas al día: consultas de precio, peticiones de cita, clientes que preguntan si su coche está listo…

Y muchas no se contestan. No porque el taller no quiera, sino porque el mecánico está debajo de un coche, el encargado atiende a alguien en persona o la llamada llega cuando ya habéis cerrado.

Cuánto vale cada llamada que no contestas

No todas las llamadas perdidas son igual de valiosas. Algunas son clientes que llaman para preguntar el precio de un cambio de aceite. Otras son clientes que llaman para pedir cita para una revisión completa.

Haz la cuenta con tus números: llamadas que no coges al día × parte de ellas que son clientes que quieren cita × lo que te deja un servicio medio. Multiplícalo por los días que abres al mes. Casi siempre sale más de lo que cuesta la recepcionista.

El cliente que no llama dos veces

Lo más doloroso no es la llamada perdida en sí. Es lo que pasa después. Cuando un cliente llama a tu taller y no contesta nadie, tiene dos opciones: intentarlo más tarde o buscar otro taller. En la mayoría de los casos hace las dos cosas a la vez.

Abre Google, busca "taller mecánico" más el nombre de su ciudad, y llama al siguiente de la lista. Si ese taller contesta —y hay muchas probabilidades de que sí— el cliente queda atendido, le dan cita, lleva el coche, la experiencia es buena, y ya tiene un taller nuevo.

No es una sola llamada perdida. Es un cliente que podía haber vuelto a tu taller durante años. Y que ahora va a otro taller.

Por qué es tan difícil de resolver con medios tradicionales

La solución obvia es contratar una recepcionista. Pero eso cuesta un sueldo completo más la Seguridad Social, solo cubre el horario de oficina, requiere espacio físico en el taller y tiene todas las complicaciones de una contratación laboral.

Un contestador automático no funciona. Muchos clientes cuelgan sin dejar mensaje y prefieren llamar a otro taller.

Una alternativa es una recepcionista que siempre está disponible, no tiene festivos, no se pone enferma y cuesta una fracción de una empleada a jornada completa.

Cómo funciona en tu taller

Cuando no puedes coger una llamada, el desvío de tu operador la redirige automáticamente a Karmen, tu recepcionista, si no la coges en unos 4 tonos (unos 20 segundos) o si estás comunicando, también de noche y en festivos. Ese tiempo se puede ajustar. Karmen atiende al cliente con naturalidad, recoge sus datos y la petición de cita si la quiere, y al colgar te manda un resumen por SMS y email.

El cliente queda atendido. Tú te enteras de la llamada. Y tu taller no pierde esa oportunidad.

Desde 119 euros al mes, IVA incluido, sin permanencia. Con recuperar unos pocos clientes al mes ya puede salirte a cuenta.

Precios

Un plan para cada taller

Alta única de 199 €, sin permanencia. Cancela cuando quieras. IVA incluido.

Básico

Para no perder ninguna llamada.

119€/mes, IVA incluido
  • Tu recepcionista disponible 24/7
  • Avisos de cada llamada por SMS y email
  • SMS de confirmación al cliente
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Más elegido

Pro

Para tener también las llamadas y las citas a la vista.

199€/mes, IVA incluido
  • Todo lo del plan Básico
  • Panel web con llamadas y calendario de citas
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Alta y configuración

Número de teléfono propio, desvío de llamadas, recepcionista personalizada y prueba real.

199€IVA incluido · pago único

Todos los precios son finales, con IVA incluido.

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