Cuánto dinero pierde tu taller mecánico por no contestar el teléfono
Para cuando termines de leer este artículo, puede que tu taller haya perdido una llamada. Y con ella, un cliente que ha llamado al taller de al lado, donde sí han contestado.
Haz la cuenta con tus propios números y verás que duele.
¿Cuántas llamadas pierde de media un taller mecánico?
Piensa en un día normal: ¿cuántas veces ha sonado el teléfono mientras estabas debajo de un coche, atendiendo a alguien o con el taller cerrado? Ese es tu número de partida.
¿Cuánto vale cada llamada que no contestas?
Tres preguntas:
- →¿Cuánto te deja de media un servicio?
- →¿Cuántas de esas llamadas eran clientes que querían cita o presupuesto?
- →¿Cuántos de ellos habrían acabado trayendo el coche?
Multiplica y tendrás lo que vale cada llamada perdida.
El cálculo anual que nadie se hace
Rellena los huecos con los números de tu taller:
El problema oculto: el cliente que no vuelve a llamar
Lo que no aparece en los cálculos anteriores es el efecto a largo plazo. Cuando un cliente llama a tu taller y nadie contesta, tiene dos opciones: llamar más tarde o buscar otro taller. En la mayoría de los casos, hace las dos cosas a la vez.
Llama al taller de al lado, le atienden, le dan cita, llevan el coche. Si la experiencia es buena, ese cliente ya no vuelve a ti. No porque seas peor, sino porque ya tiene un taller nuevo. Y eso es lo que duele de verdad: no es una sola venta perdida, es un cliente que podía haber vuelto a tu taller durante años.
Por qué pasa y por qué es tan difícil de solucionar de forma tradicional
El problema de las llamadas perdidas en los talleres mecánicos no tiene una solución sencilla con los medios tradicionales. Contratar una recepcionista a tiempo completo cuesta un sueldo completo más la Seguridad Social. Y aun así, solo cubre el horario de oficina: las llamadas de las 7 de la tarde o del sábado por la mañana siguen perdidas.
Un contestador automático recoge la llamada, pero casi nadie deja mensajes en un contestador. Y los que los dejan esperan que les devuelvan la llamada, lo que añade más trabajo a tu agenda.
Una forma de resolverlo
Una forma de resolverlo es una recepcionista que siempre está disponible, no se pone enferma, no tiene festivos y cuesta una fracción de lo que costaría una empleada.
Cuando el taller no puede coger una llamada, el desvío la redirige automáticamente a la recepcionista. Ella atiende, recoge los datos, recoge la petición de cita si hace falta, y le manda al dueño del taller un resumen por SMS y email con todo lo hablado. El cliente queda atendido. El taller no pierde la oportunidad.
El plan Básico de este servicio cuesta 119 € al mes con IVA incluido, con un alta única de 199 € y sin permanencia. Con recuperar unos pocos clientes al mes ya puede salirte a cuenta.
¿Cuántas llamadas pierde tu taller cada día?
Pruébalo sin permanencia y comprueba la diferencia.
Quiero mi recepcionista →